De esfuerzo
Se escapa al hacer fuerza
Al toser, estornudar, reír, cargar algo o brincar. No hay ganas de orinar antes: el escape viene por la presión, no por la urgencia. Es la más frecuente después de los partos, y la que mejor responde a la fisioterapia de piso pélvico.
De urgencia
No alcanzas a llegar al baño
Llegan unas ganas súbitas e irresistibles y se escapa en el camino. Suele acompañarse de ir muchas veces al día y de levantarse en la noche. Aquí el problema es la vejiga, que se contrae cuando no debe, y el manejo incluye reeducación vesical y a veces medicamento.
Mixta
Las dos a la vez
Es muy común, sobre todo después de la menopausia. Se trata atendiendo primero la que más te limita el día, y por eso en consulta se pregunta cuál de las dos situaciones te pasa más seguido.